En proceso, pero en manos fieles

Pastor Julio Bolivar
Pastor Julio Bolivar

Fil. 1:1-11.

El Aposto Pablo le escribe a los Filipenses, y principalmente resalta “el gozo de vivir por Cristo”. A diferencia de otras epístolas, Pablo no escribió Filipenses principalmente debido a problemas o conflictos de la iglesia. Su tono es de afecto cordial y aprecio por la congregación.

Siervos de Jesucristo

Inicia con la salutación propia de muchas de sus cartas y señala “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo” (Fil. 1: 1a). El ser siervos indica que sabemos a quien servimos y como le servimos. Literalmente la palabra significa “esclavos”. Esto es, perteneciendo en cuerpo, mente y espíritu a Cristo; sujetos a él en todo.

Seguidamente nos dice a quién va dirigida la carta a “todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los obispos y diáconos” (Fil. 1:1b). En otras palabras, dirigida a todos los cristianos apartados para vivir para Dios. Llamados a vivir en santidad.

Pablo repite muchas veces en esta carta la frase “En Cristo Jesús”. Cristo es el centro mismo de la vida del cristiano; el creyente vive y se mueve dentro de la órbita de su voluntad, su gracia y su completa provisión. Encuentra la vida en la medida en que esta unido por la fe en él y ni por un minuto puede vivir como debe separado de él.  

El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionara hasta el día de Jesucristo (Fil. 1.6).

Al leer esta Palabra, podemos pensar en aquel que comenzó este proceso en nosotros, lo perfeccionara hasta el fin. El trabajo de ellos evidencia la buena obra de Dios en ellos. Pablo esta seguro que este proceso continuara y en tal confianza el ora. El hombre puede abandonar una tarea que ha comenzado, pero Dios nunca.

¿Qué significa estar en proceso? Algunos lo definen como una serie de eventos o etapas que Dios utiliza para llevar a cabo su propósito en la vida de las personas, en la mayoría de los casos con el objetivo de crecimiento espiritual y madurez.

El ha prometido estar con nosotros durante este proceso; como dice su Palabra “cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegaran. Cuando pases por el fuego, no te quemaras, ni la llama ardera en ti” (Is. 43:2).

Este proceso nos enseña de vivir con gozo, Pablo destacaba en esta carta el gozo por sus hermanos, esa paz interior y el deleite en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y en la bendición que fluye de la relación con ellos. Hablaba de la comunión que tenia los filipenses en el evangelio, gente que conocía de la Palabra y la ponía en acción.

Que usted y yo podamos reconocer la buena obra que el Señor esta haciendo en nosotros; procesos que pueden ser diferentes para cada uno de nosotros; que en ocasiones duelen, en ocasiones toman más tiempo del que quisiéramos duraran; pero que tienen el mismo fin de perfeccionarnos para presentarnos delante de Dios, en el día de Jesucristo, perfectos e irreprensibles.

La obra de convertirnos en sinceros e irreprensibles es en realidad la obra de Dios dentro de nosotros. Y esto sucede cuando estamos llenos de frutos de justicia.

El llevar fruto es siempre el resultado de permanecer en Jesús “permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por si mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer” (Jn. 15:4-5).

Oremos.

Compartir