Procurando entrar al reposo de Dios

Julio Bolivar
CoPastor Julio Bolivar

“Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juro a tus padres, como en este día”

He. 4:1-10

¿Después de haber tomado una decisión muy seria, se ha llegado a preguntar si cometió un grave error? La carta a los hebreos trata con una preocupación similar entre los cristianos que venían del judaísmo. Al parecer, al experimentar presiones y persecución, algunos creyentes estaban cuestionando su decisión de abandonar el judaísmo y hacerse cristianos. Una actitud que se mantiene en muchos cristianos hoy, que al atravesar pruebas dudan que el Señor esta con ellos y han pensado en algún momento abandonar su fe.

La palabra nos recuerda que todavía sigue vigente la promesa de Dios de que su pueblo entre en su descanso (Heb 4:1); pero también nos alerta a tener temor ante la idea de que no podamos alcanzarlo. Por qué?

El ejemplo del fracaso de Israel para entrar en Canaán.

La buena noticia del descanso que Dios ha preparado se nos ha anunciado tanto a ellos como a nosotros, pero a ellos no les sirvió de nada porque no tuvieron la fe de los que escucharon a Dios (Heb 4:2). Refiriéndose a ellos, al pueblo de Israel y su fracaso para entrar a la tierra prometida de Canaán, al no creer que el mismo Dios que los había sacado de Egipto, tenía el poder para darle entrada a la tierra que les había prometido.

Cuidado con tener un corazón endurecido.

El Señor nos dice que solo los que creemos podemos entrar en su descanso y por ello esta generación del pueblo de Israel que anduvo por el desierto, Dios dice: “en mi enojo jure: “ellos nunca entraran en mi lugar de descanso” (Heb 4:3).

Debemos cuidarnos de la incredulidad porque es causada por un corazón endurecido debido al engaño del pecado. El resultado es la apostasía (apartarse del Dios vivo). El abandono de la fe cristiana es apartarse de Dios. Por eso el salmista escribió “cuando oigan hoy su voz no endurezcan el corazón” Sal 95:11.

El hecho de escuchar el evangelio no es suficiente, también debe ser creído.

El pueblo de Israel había sido testigo de los milagros y maravillas que Dios había hecho con ellos en medio del desierto, habían visto y escuchado más en su corazón no lo habían creído.

Los que creen son los que entran en el reposo al que no pudieron acceder los israelitas incrédulos.

Entra hoy en el reposo de Dios

A través de David, Dios promete otro reposo, que Israel no alcanzo a disfrutar, el descanso que se encuentra en Cristo.

Entrar a su reposo significa ya no tener que trabajar. La idea no es que ya no hay lugar para hacer buenas obras. La idea es que ya no hay lugar para las obras como base para nuestra propia justificación.

Este reposo de las obras como la base de la justificación cumple con nuestro “descanso Sabático”. Dios descansó de sus obras en el día de reposo original en Génesis 2:2 porque el trabajo había sido terminado. Nosotros hemos parado de hacer obras auto justificadoras porque el trabajo ha sido terminado por Jesús en la cruz.

Así como Dios descanso de su obra en la creación, quien confía en Cristo descansa en lo que Dios ha hecho por él. Ha cesado en la búsqueda de la salvación por sus propios esfuerzos, y ha comenzado a depender en la vida diaria de la ayuda del Espíritu Santo.

Pasos a la obediencia fiel.

La fe cree en lo que dice Dios y actúa de acuerdo con su palabra. La fe permite al creyente entrar al reposo que Dios ha prometido para todo su pueblo. Reconoce la completa obra de salvación por Nuestro Señor Jesucristo, al mismo tiempo que obedece toda instrucción que viene del Padre.

Señor levanta nuestra fe para entrar en tu reposo hoy.

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