Cada quince días, un equipo de líderes juveniles se reunen con los adolescentes y jóvenes para compartir con ellos principios de la Palabra de Dios, que le proveerán de bases sólidas para enfrentar los desafíos propios de la edad, utilizando como herramienta la seguridad de una identidad saludable y vivaz, para así disfrutar de esos inolvidables años, sirviendo al Dios que les creo. Igualmente tiempo de diversión y compañerismo.