Hombres y mujeres cada semana, visitan el Centros de Cumplimiento de Menores en las afueras de la ciudad, para llevar a los muchachos, la Palabra de Dios y darles una esperanza de vida, afirmando que son importantes para Dios, su familia, la sociedad y de esta iglesia.  Cada visita se convierte en un tiempo especial para cada uno de ellos.