TRES ELEMENTOS FUNDAMENTALES

 

TRES ELEMENTOS FUNDAMENTALES.

Filipenses 4:2-7

Introducción

Es vital conservar la unidad del cuerpo de Cristo hoy.

La Unidad del Cuerpo. Evodia y Síntique por alguna razón que desconocemos, estaban distanciadas y desenfocadas; por lo cual, les escribe solicitándoles que tengan un mismo sentir en el Señor (Fil.4:2). Ya el tema, lo había tocado antes, cuando pide a sus hijos espirituales que completen su gozo, sintiendo lo mismo, el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa (Fil.2:2). Todas son expresiones que apuntan a la importancia vital que tiene la unidad del cuerpo en la iglesia local; agregando que nada deben hacer por contienda o vanagloria (Fil.2:3). No conforme con la solicitud directa a estas líderes, pide a un hermano que intervenga con el fin de ayudarlas (Fil.4:3).

Creo que la lección de mantener la unidad y la relación por encima de la tarea, la experimentó él mismo al inicio de su ministerio, cuando se separa de Bernabé, por causa de Juan Marcos (Hch.15:36-41) y tiempo después, admite que Juan Marcos es útil para la tarea (Col.4:10; Flm.24:; 2Ti.4:11). No podemos estar descartando a la gente con la excusa que no “sirve” para el ministerio, no somos los líderes los que hacemos el llamado para que otros sirvan, sino Dios, quien también capacita.

Tres Elementos Fundamentales. Pablo anima a la iglesia a tener presente tres elementos importantes:

  1. Regocijarse en el Señor siempre. Como ya hemos dicho y enseñado, el gozo en el Señor se sustenta en la realidad de Su persona. Sabiendo que siempre va a nuestro lado, no importa las circunstancias que atravesemos. Como dijera Nehemías, el gozo del Señor es la fuerza (Neh 8:10), entendiendo que los que amamos a Dios, todas las cosas obran para bien, debemos aprender a gozarnos en medio de la adversidad. Este gozo es el producto de la acción del Espíritu Santo en nosotros, por lo tanto, debemos renovar nuestra manera de pensar para que nuestra manera de vivir también cambie (Ro.12:2); reconociendo que Él cuida de los suyos y Su paz, nos libra de toda ansiedad (Fil.4:7).
  2. Gentileza sea conocida por todos. En este mundo de filosofía hedonista, qué difícil es ser gentil; ya que se interpreta como un signo de debilidad. Es aquí, donde se manifiesta el carácter de Cristo a través de sus discípulos, que estamos desafiados a ser amables y corteses. Lo opuesto sería la descortesía o la grosería; lamentablemente, hay muchos así aún en medio del cuerpo de Cristo.
  3. Por nada estemos afanosos. Se define como afán, el deseo ferviente que se experimenta con respecto a alguien o algo. Me parece que todos nos podemos identificar con el concepto. Es claro el consejo bíblico, el afán se combate con la oración, y el ruego con acciones de gracias. Los cristianos de hoy, hemos descuidado la disciplina de la oración y el ruego; para esto hay que invertir tiempo y aprender a esperar en el Señor. Mucho menos, damos gracias a Dios por sus bondades.

Se garantiza que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento…esta expresión es poderosísima. Porque son muchísimas las cosas que no tienen explicación para nosotros, ni sentido, ni lógica; pero se nos garantiza Su paz, la cual guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús. Esto habla de permanencia en Jesucristo, sin movernos de la fe que nos fue dada; fundamentada en la obra que fue realizada en la cruz, ya que, en Él, se cumplen todas las promesas dadas por el Padre.

Conclusión.

¿Estamos dispuestos en guardar la unidad de la iglesia? Oremos.

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