«TENGO QUE” O “PUEDO»

 

Estimados:

Si bien este contraste de términos es algo que muchos hemos escuchado o leído anteriormente, nuestra mente sigue empleando el vocablo incorrecto y condenándonos a una vida de frustraciones innecesarias. Y es que cuando comprendemos que Dios nos concede oportunidades para ser bendecidos y bendecir a otros el panorama se torna jubiloso en contraste con la mentalidad de aquel que todo lo ve como una serie de obligaciones a cumplir aunque no nos gusten. Sí, es un asunto de perspectiva… pero eso es precisamente lo que Dios nos da por su Espíritu Santo. 

 «El Capellán»

TENGO QUE” O “PUEDO”

¿Tengo que o puedo? ¿Quién sabría que esas dos sencillas palabras pudieran cambiar nuestra mente, perspectiva y acercamiento a la vida y trabajo? Tan solo dos palabras tienen el potencial de aumentar el gozo, la productividad, el rendimiento y cambiar una voz quejosa en un corazón agradecido.

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús (1 Tesalonicenses 5:18).

Muy a menudo decimos cosas como: “Tengo que llevar a los niños a la práctica”. “Tengo que ir a esta reunión”. “Tengo que terminar este proyecto”. “Tengo que ir a trabajar hoy”. Actuamos como si no tuviésemos una opción. Como si estuviésemos aprisionados por un cheque y las expectativas de un mundo que nos fuerza a hacer cosas que no queremos hacer. Pero en realidad, sí tenemos opción. Podemos escoger nuestra actitud y nuestras acciones. Podemos escoger cómo vemos la vida y el trabajo. Podemos darnos cuenta que cada día es un don. No se trata de lo que tenemos que hacer sino de lo que podemos hacer.

 Podemos conducir en medio del tráfico mientras muchos otros ni siquiera tienen un auto.

 Podemos ir a un trabajo mientras muchos otros están desempleados.

 Podemos criar a nuestros hijos, aún si nos vuelven locos a veces.

 Podemos interactuar con nuestros empleados y clientes y hacer una diferencia en sus vidas.

 Podemos usar los dones y talentos que Dios nos dio para una causa que es más grande que nosotros mismos (Su gloria).

 Podemos trabajar en proyectos, contestar llamadas telefónicas, servir a los clientes, participar en reuniones, diseñar, crear, compartir, vender, dirigir y prepararnos cada día para el juego de la vida.

 Sí, habrá desafíos y la vida no es fácil, pero cada día que despertamos, tenemos una nueva oportunidad para hacer que hoy sea mejor que ayer y mañana, mejor que hoy. Podemos levantar, inspirar, animar e impactar a otros. Podemos vivir esta vida. Podemos dar gracias en todo lo que hacemos. Démonos cuenta cuán sencillo un cambio de palabras puede ayudarnos a aplicar la palabra de Dios a nuestras vidas. Hagamos lo mejor de ella recordando que la vida es un regalo de Dios y no una obligación.

 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él (Colosenses 3:17)

 Jon Gordon

Fuente: www.AllWorship.com

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