RINDIENDO AL MÁXIMO

¿Qué mejor pensamiento para dar inicio a una semana laboral que considerar el dar nuestro máximo esfuerzo para rendir al máximo?  Y es que vivimos en una sociedad en la que son muchos los que se conforman con hacer lo suficiente para sobrevivir y no afectar su esfera de comodidad… más bien, pareciera que lo nuestro es enfatizar el descanso y la diversión.  Pero Dios nos creó para trabajar—como queda claro en el huerto del Edén en el que el Creador colocó a Adán y Eva para cuidarlo—y solo nos realizamos como personas, haciéndolo.  Y si hemos de trabajar, ¿por qué conformarnos con lo mínimo?  Demos el máximo y que Dios les bendiga.

 
«El Capellán»
 
RINDIENDO AL MÁXIMO
 
Uno de los sub-productos de una alta autoestima es que “rendimos al máximo”.  Cada día somos más conscientes de nuestras habilidades y reconocemos que las oportunidades para estirar nuestras capacidades son ilimitadas.  Deseamos cambio, crecimiento y desafío y una saludable autoestima provee la energía.  Los máximos rendidores tienen más que metas, tienen una visión de lo que sus vidas significarán para ellos mismos y los demás.  Los máximos rendidores no viven en el futuro, sino que se aseguran que cada paso en el presente les mantiene en el camino hacia la meta de su vida; ellos pueden decir que:
 
Están motivados y tienen una misión con metas realistas y medibles.
Aceptan plena responsabilidad por todo lo que piensan, dicen, sienten y hacen.
 
Miran por la ventana de oportunidad en cada situación y saben que aprenderán de cada experiencia que escojan.
 
Siempre ayudan a los demás a hacer su mejor esfuerzo y animan a todos a contribuir algo.
 
Corrigen su camino cuando se topan con un obstáculo; de esta manera, cuando las cosas van mal, todavía se hallan en la dirección correcta.
 
Esperan y aprecian el cambio; no les agobia porque están preparados.
 
Se mantienen firmes en sus propias opiniones y valores y respetan las de otros.
 
Pueden manejare a sí mismos y no necesitan instrucciones a cada paso del camino.
 
No temen cometer equivocaciones o tomar riesgos razonables.
Son sus propios entrenadores, involucrados en practicar y hablar de manera positiva.
 
Son estudiante de por vida, siempre listos a aprender, sabiendo que el crecimiento demanda un esfuerzo sostenido.
 
Se conocen bien a sí mismos y todavía esperan hallar talentos, recursos, fortalezas, debilidades, energía e intereses ocultos.
 
Respetan la realidad tanto placentera como la dolorosa.
 
Se auto-confrontan a sí mismos y no culpan a otros.
 
Están prestos a perdonar a otros y a sí mismos y corregir equivocaciones cuando sea posible.
 
Son pacientes, amables, bondadosos y compasivos consigo mismos.
 
No necesitan demostrar que son mejores o peores que nadie más.
Fuente: www.bizmove.com/inspiration

Publicar un comentario

You must be logged in to post a comment.