Presencia, Poder y Gloria de Dios en la Oración

 

Por Vielka Sempris

Recientemente leí un libro “La práctica de la presencia de Dios” donde se relata la experiencia de un hombre llamado Lorenzo, quien entre fogones aprendió a disfrutar de esa Presencia de Dios, en medio de su rutina doméstica, supo experimentar  lo que realmente daba sentido a su vida y a todo lo que hacía.

Debemos aprender a cultivar la comunión íntima con Dios porque:

  1. Su Presencia está disponible Santiago 4:8 (NVI)

La reacción de Adán y Eva después de pecar fue esconderse, por vergüenza, tristeza, por no asumir su responsabilidad ni aceptar su falta. Pero la historia se repite a diario cuando cometemos un pecado la salida más fácil parece ser huir. Se nos olvida que nada está oculto para Dios. Salmos 139:8 (NVI)

El amor de Dios y su perdón están en tu búsqueda, para sacarte de la situación y restaurarte. (Aunque te escondas)

William Law en el libro el Espíritu de oración nos recomienda que siempre es mejor

 Volverse a Dios: “En amor fe y confianza de que vas a recibir  de Él todo lo que necesitas y anhelas tener, ya se haga este volverse a Dios con palabras o sin ellas es la mejor forma de oración del mundo “.

  1. Su poder sigue siendo a tu favor. Si te vuelves a Él, Generalmente esto lo vemos a la luz de aquellos que todavía no han tenido un encuentro personal  con Jesús, pero el amor de Dios que es inalterable es para todos “Aunque actuemos como un Necio”    2 Crónicas 16:9(NVI)

    Su recorrido es con un objetivo: Que vuelvas al lugar donde Jesucristo te ha puesto. (Lugares celestiales). Su poder sigue a tu alcance, para salir de tu miseria espiritual y asumir tu posición en Cristo. Efesios 2:6

  1. Le perteneces, por lo tanto debes vivir de acuerdo a sus atributos: Él es Excelso

La primera definición de excelso en el diccionario de la real academia de la lengua española es muy elevada, alta, eminente. Otro significado de excelso en el diccionario es dicho de una persona o de una cosa: De singular excelencia. Excelsa majestad. Ánimo excelso.

En toda esta interacción viene la respuesta, nos acercamos recibimos  perdón, fuerzas y poder.  Nos sometemos reconociendo a quién  debemos adoración: Al Excelso.

Ahora si estamos listos para pedir según nos enseña el mismo Jesús. Juan 16:24(NVI) Marcos11: 22-23

Para reflexión

¿Eres consciente de lo que ocurre en un instante de oración? ¿Con quién te estas relacionando?  Su presencia, poder y gloria están a tu disposición. En tu casa, lugar de trabajo, comunidad, iglesia, eres portador de esa presencia de ese poder y de esa gloria.

Que  amar a Dios y deleitarnos en Él se convierta en nuestra máxima prioridad. Necesitamos esta determinación, que nos ayudara a estar sensibles a la presencia de Dios indistintamente donde nos encontremos. Tomarlo en cuenta en todo lo que hacemos innegablemente  no solo es necesario sino posible.

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