NECESITAMOS USAR LA ARMADURA DE DIOS

 

 

Por: José Calame, Pastor

Efesios 6:10-20

Introducción

Hoy como nunca, debemos usar la armadura dada por Dios.

Todos Debemos Usar la Armadura. El autoengaño de la iglesia de este tiempo, al menos en nuestros medios; es pensar que este asunto de la lucha espiritual es sólo para los líderes de la iglesia. Nos referimos a aquellos que están al frente dirigiendo algo. Esto es un desconocimiento completo de la visión de Dios, propósitos y nuestra nueva posición en Cristo. Miremos nuevamente (Ef.1:1-14), está hablando a los hermanos de la iglesia en Éfeso; líderes y no líderes. Todos para ser parte del cuerpo, hemos sido escogidos, predestinados, adoptados como hijos/as, redimidos, coherederos, etc. Por tanto, es necesario que como individuos y como iglesia nos vistamos con Su armadura (Ef.1:10-11).

Como lo hemos enseñado antes, una de las grandes demandas de la iglesia es saber distinguir entre la lucha espiritual y otras de tipo social, personal o político. De otra manera, creyentes individuales y grupos de creyentes son fácilmente arrastrados a entablar batalla contra adversarios humanos, en lugar de luchar por medio de la oración contra las invisibles maniobras del infierno que están detrás de la escena. Por lo que para entender con mayor claridad el significado de la expresión: en las regiones celestes, es importante aclarar que muchas cosas ocurren y están a ese nivel.   En los primeros capítulos de Efesios, Pablo aclara los recursos espirituales a disposición de la iglesia (1:3); la autoridad de Cristo sobre el mal (1:.21); la iglesia que es sentada junto a su Señor ascendido (2:6); la voluntad del Padre de desplegar Su sabiduría a través de la iglesia para confundir los poderes del mal (3:10). Sobre estas bases, el pasaje de Efesios 6, anuncia la encomienda asignada a la iglesia de participar en la batalla de oración, de manera que el mal fuera obligado a retroceder y de esta forma, adelantar la Voluntad de Dios.

La Metáfora. La metáfora se basa en la armadura y la indumentaria del soldado romano del siglo I. La imagen, que se apoya en la terminología militar, transmite claramente la idea de que estamos activamente involucrados en una batalla sin tregua. Aunque algunos sugieren que hacer énfasis en una continua y agresiva lucha, minimiza la victoria en la cruz. Toda batalla que se libre hoy día, alcanza la victoria sólo si se apropia de lo que la cruz y la sangre de Cristo han provisto (Col.2:15):

  1. La fe personal que se enfrenta al mal.
  2. La enérgica batalla de la oración que asalta los bastiones del demonio son dos facetas distintas y complementarias de la vida espiritual.

Todo este pasaje le brinda apoyo a esta perspectiva de vida cristiana: “Estar firme” lo cual significa asumir una actitud agresiva frente al contrincante (Ef.6:11); luchar equivale a involucrarse en un combate cuerpo a cuerpo (vs.12); resistir, quiere decir mantenerse en pie después de una batalla, (vs.13); estad pues firmes, significa tomar el puesto que nos corresponde para librar la próxima batalla.

Finalmente, Efesios 6:18 hace referencia a la oración y súplica en todo tiempo, haciendo referencia a todo orden de oración, que es el método específico con que se libra la batalla espiritual. Ya Dios lo había revelado en Zacarías 4.6b: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Por eso la oración a que anima Pablo, es la oración en el Espíritu, la cual a su vez se apoya en la Palabra de Dios. Siendo así, el objetivo de toda batalla es, en última instancia, abrir las puertas  (Col. 4:3; 1Co.16:9), para que el ministerio del evangelio pueda ser llevado adelante.

Conclusión.

¿Estamos usando la armadura que Dios provee para enfrentar la lucha espiritual?

Comentario (1)

  1. cfuentes dice

    Amén Bendiciones

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