Mensaje de Navidad * Un Hábito de Gratitud

 

 
Es fundamental que en estas fiestas de fin de año, rompamos con aquella mentalidad de consumo extremo que pareciera caracterizar al Occidente.  Y la manera de hacerlo no es caer en un conformismo negativo y ascético, sino más bien adoptando una actitud de contentamiento con Dios y con aquellos que Él ha colocado a nuestro alrededor para ayudarnos a cumplir con Sus propósitos en nuestra vida… porque a final de cuentas, nunca lo podríamos lograr solos.  Así que en unas cuantas horas, cuando celebremos Navidad, hagámoslo de veras: exaltando a Aquel que no solo nos envió a Jesús sino también por Su continuo cuidado por nosotros.  Y al hacerlo, descubriremos que ésta bien pudiese ser ¡nuestra mejor Navidad!  ¡Que tengan una feliz Navidad!
 
«El Capellán«
 

UN HÁBITO DE GRATITUD
 
Mientras que mi esposa y yo nos acercábamos al día de nuestra boda, como parte del proceso de compromiso, el predicador que ofició la ceremonia solía compartir de manera regular sabiduría y perspectiva para nuestro futuro juntos.  Una de las poderosas gemas que compartió fue esta: “Al vivir y crecer juntos, desarrollen el hábito de expresar su aprecio el uno por el otro”.
 
Más de una década después, ahora puedo ver la verdad y beneficio de su sabiduría.  Y mientas que no siempre lo hemos hecho, hay una tremenda bendición en crear el hábito de ser agradecidos y apreciativos; no solo en el matrimonio, sino en la vida.
 
Cada aspecto de nuestras vidas puede usar más gracias y gratitud.  Los hábitos son prácticas adictivas que se forman durante un período de tiempo a través de actos repetidos.
 
¿Cuán diferentemente enfrentaríamos la vida si expresásemos más gratitud que frustración?  Un fregador lleno de platos no solo significa que uno tiene una casa donde vivir sino que uno tiene alimentos que comer.  Un tanque vacío en nuestro auto significa que no caminamos del punto A al punto B.  Tener espacio limitado en el desván no debiera ser asunto de agravio sino una intersección de gratitud y servicio (¡regalemos alguna ropa!).  Niños que corren y gritan por la casa simplemente dejan claro que uno tuvo la habilidad de procrearlos y que no hubo abortos ni tragedias.
 
Con franqueza, nos hemos timado a nosotros mismos al solo enfocarnos en la gratitud, el dar gracias cuando llega noviembre.  En muchos casos, hemos irrespetados a Dios diciendo que estamos agradecidos cuando en realidad solo nos enfocamos en nosotros mismos y nuestros estómagos.
 
Una escritura que citamos a menudo contiene un principio para la acción de gracias.  Habla de tener el hábito de dar gracias que es sin duda fuerte y cautivadora.  David escribe en el Salmo 34:1, “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca”.
 
¿Cómo podemos enfrentar la vida con mejor aprecio?  ¿Cómo podemos enfrentar cada día con un mayor sentido de agradecimiento a Dios, a otros y a las circunstancias en las que nos hallamos?  Aunque no podemos responder a la totalidad de esa pregunta en un escenario, podemos comenzar siendo:
 
Siendo estratégicos.  Si somos estratégicos en nuestras relaciones, educación, calendarios y aún entretenimiento.  Programemos y seamos estratégicos con nuestro tiempo para ser agradecidos y expresar nuestro aprecio a Dios.  Diariamente, semanalmente, mensualmente y anualmente, deberíamos hacer tiempo solo para expresar gratitud.
 
Siendo estructurados.  ¿Cómo podemos ser estructurados al expresar nuestras gracias a Dios por la vida?  ¡Hagamos una lista!  Se ha dicho en muchas áreas de la vida y en múltiples niveles, anotemos en un diario nuestro aprecio.  Para los que no escriben, sin sentirse abrumados por el proceso, sencillamente mantenga un notita engomada o un documento electrónico con todas las bendiciones que recibimos a diario.  Simplemente quedaremos sorprendidos de todo por lo que podemos estar agradecidos.
 
Siendo sacrificiales.  No solo seamos agradecidos por lo que nos gusta en nuestra vida; seamos agradecidos por todo.  Esto incluiría lo bueno, lo malo y lo feo.  Observe lo que 1 Tesalonicenses 5:18 comparte: “Dad gracias en todo”.  Cuando expresamos gratitud en tiempos difíciles, nos forzamos a adoptar una mentalidad que se parece más a la de Jesucristo que a la de Satanás.  Es más, nos fuerza a comenzar a ver situaciones desde la perspectiva de Dios en vez de la nuestra.
 
Los hábitos no se crean sin comenzar algo pequeño primero.
 
Hoy, podemos comenzar a crear un nuevo hábito haciendo lago pequeño, pero significativo, ahora mismo.  Tomémonos tiempo para decirle a Dios cuánto le apreciamos.  Si comenzamos ahora, se convertirá en un hábito en poco tiempo.
 
Christopher Harris

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