JESÚS, EL ÚNICO CAMINO DE SALVACIÓN

 

Por: Pastor José Calame

Hechos 4:12

Introducción

Es vital vivir predicando a Jesucristo hoy.

La Misión. La iglesia de todos los tiempos tiene una sola misión: “id, y haced discípulos a todas las naciones…(Mt.28:19-20)” la misma comisión con palabras más o menos semejantes, lo vemos en todos los evangelios. A través de los años, esta suprema comisión ha sido interpretada y mal interpretada por los diferentes grupos humanos que han entrado en contacto con las Escrituras. En muchos de los casos, ha habido celo sin ciencia. En otras palabras, celo por lo de Dios, pero sin el conocimiento de ese Dios, a quien dicen servir y obedecer, ni de las personas a quienes se les desea llevar el mensaje.  Como ya hemos visto, desde el Antiguo Testamento, en particular, el libro del profeta Isaías, se plantea la necesidad de compartir el mensaje de salvación, de sanidad, restauración y liberación de parte de Dios, a todo el mundo (Is.40:1-3; Jn.3:16).

Luego que Jesús resucitara entre los muertos y se presentara ante sus discípulos dando evidencia de estar vivo, prometió la venida del Espíritu Santo y la capacitación por parte del mismo para que ellos fueran testigos de todo lo enseñado por el Maestro. Como parte de esa nueva revelación, las palabras del Maestro empiezan a cobrar significado y relevancia especial, por ejemplo, en Juan 14:6. Recordemos que para el pueblo judío, hombres como Moisés, David y otros, eran colocados en un pedestal y al comparar a este “rabino pobre” que hacía señales y maravillas, les era muy difícil aceptar que fuera mayor que todos aquellos, por lo tanto, adjudicaban al enemigo la fuente de Su poder y autoridad. Los argumentos de que eran descendientes de Abraham, no eran válidos ni suficientes por ser parte del Reino de los cielos, sino, que debían aceptar que Él era y es el camino para ir al Padre.

Claridad de la Predicación. Fue tan importante la influencia de la revelación que trae el Espíritu Santo, que Pedro ante el Sanedrín y lleno con el Espíritu Santo, declara lo que leemos en Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación…” En griego “heteros” denota una distinción y una exclusividad, sin otras alternativas, opciones y opiniones. No hay “heteros” ¡no hay otro!

Debido a lo anterior, el llamado a llevar el evangelio a las naciones se funda sobre las siguientes premisas:

  1. La humanidad sin Cristo está perdida, trátese de toda la raza o del individuo;
  2. Que “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” es decir, que no hay ninguna otra autoridad, ninguna otra personalidad, ningún otro sistema o filosofía que pueda efectuar el rescate del alma humana. Aunque existen algunos que defienden la posibilidad de una esperanza humana, aparte de la confianza personal en Cristo Jesús, la Palabra de Dios que es eterna, niega tales posibilidades (Is.40:8).

Estar en Cristo, es la única manera de entrar en la “nueva creación” que es la única que tendrá acceso a la salvación eterna prometida por Dios.

  1. Debemos recordar lo que motiva a Dios por salvar al mundo: Su amor. Manifestado en la persona de Jesucristo (Jn.3:16). En otras palabras, la motivación del amor, movió a Dios a darnos a su Hijo unigénito, con el objeto de recuperar de las garras del diablo a la cúspide de Su creación: el hombre. Entonces, Dios mismo toma la iniciativa y da a Jesús por el rescate de muchos (1 Ti.2:6). La necesidad universal de salvación es clara debido a que “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro.3:23). Nadie alcanzará por sí mismo las normas divinas de absoluta perfección moral para merecer la gloria de Dios, por lo tanto, si va a haber alguna salvación, debe venir por otra vía, (Ro.3:24). Aparece Cristo en escena para justificar gratuitamente por gracia mediante la fe, a todo aquel que cree.

Conclusión.   

¿Mostraremos a otros que Jesús es el único camino?

 

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