EL DESAFÍO:  HACER DISCÍPULOS

 

José Calame

Gálatas 4:8-20.

Introducción:

El compartir de Cristo y discipular, son vitales hoy.

El Escenario. Los legalistas de la iglesia llamados judaizantes, enseñaban que algunas leyes del Antiguo Testamento eran aún obligatorias para los cristianos. Argumentaban que las promesas de Dios alcanzaban sólo a los judíos y que los gentiles debían circuncidarse para poder experimentar plenamente la salvación. No negaban que era necesario creer en Jesús, pero insistían en que no era suficiente. Había que añadir fe a la Ley.

Esta doctrina estaba en abierta contradicción con la insistencia de Pablo de que la salvación era por la gracia a través de la fe (Ef.2:8-9); por lo que los judaizantes trataron de desacreditar sus enseñanzas cuestionando su autoridad. Lo acusaron de ser un apóstol de segunda, inferior a Pedro y a Santiago; aún más, dijeron que era un oportunista que hacía el evangelio más atractivo a los gentiles, al desechar sus válidas exigencias en relación con la Ley. Pablo reaccionó vehementemente contra la malvada propaganda de los judaizantes, afirmando su autoridad apostólica y explicando el evangelio de la gracia por fe.

De manera sencilla, podemos decir que la predicación judaizante consistía en decir que la justificación y la santificación dependen de los esfuerzos personales de la gente, negando así la eficiencia de la cruz. Por ejemplo, para muchos y esto es una realidad en nuestros días, la circuncisión y otros requerimientos de la Ley mosaica puede que no sean cuestiones relacionadas con la salvación, pero muchas veces la observancia de ciertas reglas, regulaciones o ritos religiosos se consideran como una condición, junto a la fe, para alcanzar madurez cristiana.

La Enseñanza: Durante su primer viaje misionero, el equipo Bernabé y Pablo, recorren la región de Galacia. Allí predicaron que, en contraste con las ataduras de la Ley, la vida en Cristo trae libertad a los hijos e hijas de Dios. El propósito de Dios al enviar a Cristo era rescatarnos de la esclavitud (redimir) y convertir a los esclavos en hijos e hijas por adopción (Ga.4:5-6). Regresar al legalismo no sería mejor que volver a la adoración pagana, por lo que apela a los gálatas sobre la base de su afecto por él (Ga.4:12-18) y del amor de él por ellos (Ga.4:19-20). Afirma que había trabajado con ellos… de esto se trata. No es simplemente predicar, dar un buen testimonio a aquellos que no conocen del Señor Jesús o repartir un tratado; sino trabajar con ellos. Se tomó el tiempo para decirles y modelar para ellos, de tal manera que con su ejemplo pudieran ver la vida de un hombre transformado por el poder del evangelio. Este argumento es interesante, porque Pablo les recuerda acerca de su enfermedad durante aquella visita. Su aspecto era tan repulsivo que pudieron haberlo rechazado a causa de la debilidad que exhibía y la falta de atractivo de su presencia física. En lugar de ello, le recibieron, junto con el mensaje que llevaba. El trabajo de discipulado que hizo, lo expresa en términos de: decir la verdad, hacerme como ustedes, apartarnos por celo, etc.

Tres expresiones llaman mi atención en Gálatas 4:19: Hijitos míos; sufrir dolores de parto; hasta que Cristo sea formado. Los discípulos de Jesús son hijitos que el Señor pone en nuestras vidas para formar a Cristo en ellos, es una tarea que implica trabajo y trabajo constante y duro; por lo cual, sufrimos dolores de parto. Ninguno de nosotros sabe qué es ese dolor (excepto las madres que han parido) sólo lo podemos imaginar; lo cierto es que es muy doloroso y requiere de valentía. Discipular a otros requiere de valentía, invertir intencionalmente nuestras vidas en otros hasta que Cristo sea formado en ellos. Algunos son fáciles de lidiar y otros no tanto, pero es la Comisión que se nos encomendó por parte del Señor.

Conclusión.

¿Estamos dispuestos a invertir nuestras vidas en otros?

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