Unas palabras para las mujeres.

 

Pocas mujeres se dan cuenta de la influencia que tenemos, pero Sí amigas la tenemos tanto para bien como para mal. Ahora bien ¿Donde comenzamos a ejercerla? en el hogar ni más ni menos; Es ahí donde nuestro carácter es revelado.

Somos un gran complemento social, emocional, espiritual y física. Hemos sido diseñadas por Dios para satisfacer necesidades y experimentar realización en ello. Construimos relaciones significativas.

Hay estereotipos en nuestra sociedad occidental de los cuales hay que despojarnos. Por ejemplo: Las mujeres débiles, los hombres son fuertes, mujeres temerosas, hombres temerarios. Hay mujeres valientes en África que realizan el trabajo de hombres, y no hay algo más digno de admiración que aquella que teniendo que laborar fuera de su hogar, regresa y con dignidad atiende a los suyos indistintamente del cansancio. No importa en que hemisferio se encuentre.

Nuestro valor como ser humano, no tiene que ver con el papel que  desempeñemos, sino con la seguridad de que hemos sido diseñadas por Dios, para cumplir sus propósitos. Por lo tanto animo, respeto, agradecimiento. Caminando con la frente bien alta  y poniendo atención a lo que sucede a nuestro alrededor cada día.

Citar el libro de los proverbios capítulo 31, es un buen final para esta corta reflexión, porque nos sitúa en un contexto que no pasa de moda.

31:25 Fuerza y honor son su vestidura; 
Y se ríe de lo por venir. 
31:26 Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.

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